lunes, 18 de agosto de 2014

GENITALES MASCULINO Y FEMENINO Y LA REPRODUCCION SEXUAL

Reproducción Sexual
Comprende el conjunto de órganos que tiene por fin esencial la reproducción del ser humano. Sus caracteres anatómicos y funcionales se hallan bien diferenciados según el propio sexo del individuo, masculino y femenino, y están ordenados de forma que se complementen uno y otro en el acto de la cópula. Si bien existe una clara diferenciación sexual, a efectos de sistematización, se puede establecer un cierto paralelismo entre ambos aparatos, que comprenden tres porciones principales:
a) gónadas u órganos productores de células sexuales y de hormonas
b) vías de conducción de las células sexuales
c) órganos copuladores o de relación recíproca.
La reproducción humana emplea la fecundación interna y su éxito depende de la acción coordinada de las hormonas, el sistema nervioso y el sistema reproductivo.
Las gónadas son los órganos sexuales que producen los gametos.
Las gónadas masculinas son los testículos, que producen espermatozoides y hormonas sexuales masculinas.
Las gónadas femeninas son los ovarios, producen óvulos y hormonas sexuales femeninas.
Las Gónadas y Los Órganos Sexuales Secundarios
Las gónadas o los órganos sexuales primarios, son los testículos en el varón y los ovarios en la mujer. Los órganos sexuales secundarios o accesorios son aquellas estructuras que maduran en la pubertad y que son esenciales en el cuidado y transporte de gametos. Las características sexuales secundarias son rasgos que se consideran de atracción sexual.
La pubertad es el periodo de desarrollo cuando los órganos logran ser funcionales debido al aumento de la liberación de hormonas sexuales, en el varón la testosterona y en la mujer el estradiol y otros estrógenos.
El aparato reproductor y genital masculino


El aparato genital masculino está integrado por los testículos -gónadas con función exócrina y endocrina-, un sistema de vías espermáticas que evacua los espermatozoides (túbulos intratesticulares, conductos deferentes, conductos eyaculadores), las glándulas exocrinas anexas (próstata, vesículas seminales y glándulas bulbouretrales) que facilitan la sobrevivencia de los espermatozoides y un órgano copulador o pene. Durante la pubertad los órganos sexuales secundarios maduran y llegan a ser funcionales. Estos son las gónadas masculinas y producen los espermatozoides (espermatogénesis) y el líquido testicular; como función endocrina, liberan varias hormonas esteroides masculinas, como la testosterona. Los testículos producen espermatozoides andrógenos; estos últimos regulan la espermatogénesis y el desarrollo y funcionamiento de los órganos sexuales secundarios.
Los túbulos rectos son la porción final de los túbulos seminíferos que no posee un epitelio con células espermatogénicas, originan un laberinto de conductos con células ciliadas que finaliza en 12 a 20 conductos llamados conductos deferentes. Este estímulo está gobernado por el sistema nervioso simpático. Su funcionamiento está bajo el control de las hormonas sexuales masculinas.
Parte Externa:
* Escroto o Bolsa Escrotal: Sistema de refrigeración para la formación de espermatozoides.
* Pene: Es el órgano copulatorio, capaz de llevar los espermatozoides hasta la vagina de la mujer.
Parte interna:
* Uretra: Canal que conduce la orina fuera de la vejiga, también conduce los espermatozoides.
* Cuerpo Cavernoso y Cuerpo Esponjoso: Estos órganos le confieren la capacidad de erección la cual le permite penetrar en el interior de la vagina y depositar en ella el semen.
* Prepucio: Es un repliegue que recubre el glande.
* Glande: Parte terminal del pene.
* Testículos: Dos órganos de 5cm. Aproximadamente cada uno. Están ocupados por tubos seminíferos, entre los que se encuentra células intersticiales que producen la hormona sexual masculina. Por su secreción interna vierte a la sangre las hormonas sexuales masculinas (testosterona y androsterona, las cuales son responsables de la aparición en el hombre de los llamados caracteres sexuales masculinos.
* Epidídimo: Almacena provisoriamente los espermatozoides.
* Conducto Deferente: Recorre el escroto, sigue en la pelvis, allegar a la vejiga urinaria se curva y termina encima de la próstata.
* Vesículas Seminales: Se encuentran a continuación del conducto deferente, su función principal es colaborar en la formación del semen.
* Conductos Eyaculadores: Estos se encargan de llevar el semen hasta la uretra para luego ser vertido al exterior.
* Próstata: Es una glándula que rodea la vejiga. Su función principal es secretar un líquido que se mezcla con el contenido de las vesículas seminales, en el momento de la eyaculación.



Aparato reproductor y genital femenino.
Los órganos sexuales femeninos primarios o gónadas son los ovarios; los secundarios se desarrollan en la etapa prenatal como resultado de la ausencia de testículos y andrógenos.
Parte Externa:
El conjunto de órganos externos se denomina VULVA:
* Clítoris: Es un pequeño cuerpo eréctil, cubierto con un pliegue de tejido llamado PREPUCIO, el cual posee receptores táctiles que al ser estimulados, excitan a la mujer durante el coito.
* Los Labios Mayores y los Labios Menores: se encuentran debajo del CLITORIS. Estos rodean la abertura de la vagina y cumplen la función de protección.
* El Meato Urinario: este se encuentra en la parte superior de la abertura vaginal.
* El Himen: es un delgado anillo tejido que cubre la abertura vaginal
Parte interna
Los órganos internos están ubicados en la región pelviana de la cavidad abdominal.
* Vagina: Es un conducto musculomembranoso de unos 10 cm. De longitud. Esta separada de la vulva y del exterior por una membrana llamada himen.

* Útero: Es el órgano encargado de recibir el óvulo fecundado procedente de la trompa de Falopio. La pared del útero esta cubierta por una capa mucosa llamada ENDOMETRIO.

* Trompas de Falopio: Son dos conductos de unos 20 cm. de longitud. En este tiene lugar la fecundación del óvulo por el espermatozoide.

· Ovarios: Son la glándula genital femenina. Este posee una función de secreción interna y otra externa. Por la primera vierte a la sangre las hormonas femeninas: estrógenos y progesteronas. La segunda función da lugar a la formación de óvulos. En cada ovario hay 200.000 óvulos.

A - Prepucio
B - Clítoris
C - Meato urinario
D - Labio menor
E - Labio mayor
F - Abertura vaginal
G -Vestíbulo
H - Himen o restos de él
I – Ano


Homología entre aparato reproductor femenino y masculino


El espermatozoide
Un espermatozoide es una célula haploide que constituye el gameto masculino en los animales. Los espermatozoides se forman en el interior de los testículos, específicamente dentro de los túbulos seminíferos. Las paredes de estos túbulos se encuentran tapizadas de espermatogonias, las cuales, por meiosis, se transforman en espermatozoides.
Los espermatozoides fueron descubiertos por Antoni van Leeuwenhoek en 1679.
Los espermatozoides están compuestos por:
* La cabeza, que contiene el pro núcleo portador de la información genética, el acrosoma contenedor de enzimas que degradan las paredes del óvulo y una pequeña cantidad de citoplasma, todo envuelto en una membrana plasmática que lo une al cuerpo basal.
* El cuerpo basal, que posee una gran concentración de mitocondrias que proveen de energía al espermatozoide mediante la producción de ATP.
* La cola o flagelo, que le proporciona movilidad.
En los seres humanos, los espermatozoides (o células espermáticas) poseen una cabeza de 5-8 µm y una cola de 50 µm de longitud.
Los espermatozoides deben de reproducirse en temperatura medio-ambiental, por eso es que los testículos se ubican fuera del organismo.

El óvulo
En los animales, el óvulo es el gameto femenino (célula sexual femenina), una célula haploide producida por el ovario portadora del material genético y capaz de ser fecundado por un espermatozoide, formándose entonces un cigoto.
Los óvulos son las células más voluminosas del cuerpo humano, formadas por meiosis en los ovarios, en un proceso llamado ovogénesis, que se manifiesta también a través del proceso periódico de la ovulación. La primera de las dos divisiones meióticas, la que reduce el número de cromosomas, se inicia durante el desarrollo embrionario y queda interrumpida durante la profase. Se reanuda a partir de la pubertad, cuando en cada ciclo madura un folículo y el ovocito que envuelve, completándose la primera división, que produce un ovocito secundario, y arrancando la segunda. La segunda división meiótica queda a su vez interrumpida, y no se completa hasta que no ocurre la fecundación, si es que ésta llega a producirse. Luego de completar la meiosis de los ovogonios, además de un ovocito se habrán formado dos cuerpos polares, el primero siendo la célula hermana del ovocito secundario, y el segundo la del óvulo.




Glándula mamaria
glándula de secreción externa (glándula exocrina), par, casi totalmente simétrica (la izquierda es de mayor tamaño que la derecha en la mayoría de los casos, siendo lo contrario muy raro) situada bajo la piel en el tórax de todos los individuos de la especie humana, encontrándose atrófica en el varón.
Cada mama tiene exteriormente el aspecto de una eminencia carnosa de tamaño y turgencia variables, coronada por una estructura de pigmentación oscura en forma de disco con centro sobreelevado, recibiendo aquélla el nombre de areola (o aréola) y éste el de pezón, donde se abren una cantidad variable de poros lactíferos (de doce a dieciocho) formando lo que se conoce como conjunto areola - pezón.



El testículo
Los testículos están situados en el exterior del cuerpo. Están formados por un gran número de tubos seminíferos, muy contorneados, en los cuales se producen los espermatozoides. Éstos maduran y se almacenan en el epidídimo hasta el momento del coito, en el que se expulsan por el conducto deferente. Los espermatozoides se forman a partir de células que tapizan las paredes de los tubos seminíferos, mediante sucesivas divisiones y transformaciones. El espermatozoide maduro consta de una cabeza que contiene el núcleo, una cola móvil y un segmento intermedio que proporciona la energía necesaria para el movimiento.
La vagina recibe durante el coito cientos de millones de espermatozoides. Para llegar al óvulo deberán realizar un largo viaje de 12 a 24 horas de duración. Los espermatozoides ascienden nadando por la vagina hasta alcanzar el útero. Allí son ayudados en su ascensión por la contracción de las paredes. Al llegar a la trompa de Falopio, la progresión de los espermatozoides es facilitada por los movimientos de unos cilios microscópicos que recubren las paredes del órgano. Solamente unos cientos de espermatozoides suelen llegar el tercio superior de las trompas. Allí les espera el óvulo expulsado por el ovario. El óvulo será fecundado por un solo espermatozoide.
De los centenares de millones de espermatozoides expulsados en una eyaculación una cuarta parte son anormales. Los espermatozoides comienzan a nadar cuando el mucus del semen es disuelto por las enzimas vaginales. Aproximadamente un millón de espermatozoides alcanzan el útero. Aproximadamente un millar de espermatozoides alcanzan la trompa de Falopio. Aproximadamente un centenar de espermatozoides llegan hasta el óvulo, pero sólo uno llegará a fecundarlo






Espermatogénesis



Regulación de la espermatogénesis


El ovario
En el estroma ovárico encontramos los folículos primordiales que madurarán, gran cantidad de vasos sanguíneos, tejido elástico y tejido conjuntivo laxo. El ovario, además de producir óvulos, segrega un grupo de hormonas, estrógeno y progesterona. Estas hormonas inducen y mantienen los cambios físicos de la pubertad y las características sexuales secundarias, apoyan la maduración del endometrio uterino a la espera de una posible implantación de un óvulo fecundado.
Durante la vida fértil femenina (la cual empieza en la pubertad), cada ovario desarrolla un óvulo alternadamente en ciclos de (ovulación) de aproximadamente 28 días, momento en el cual lo libera.
Los óvulos tienen que atravesar un pequeño espacio para entrar en las trompas de Falopio y dirigirse gradualmente hacia el útero donde, si es fecundado por un espermatozoide se implantará, se convertirá en cigoto y posteriormente en embrión.
Ocasionalmente, un huevo fertilizado puede quedarse en una de las trompas de Falopio, lo que da lugar a un embarazo ectópico, resultante muy peligroso, tanto para la mujer como para el posible feto, ya que cada trompa es muy estrecha.
Si un óvulo se queda en el folículo ovárico puede producir un quiste.
Los ovarios cumplen variadas funciones, pero básicamente son órganos que portan la línea germinal, produciéndose en ellos el desarrollo de los gametos femeninos, proceso conocido como ovogénesis, que se inicia en la mujer en el periodo embrio-fetal. Estos órganos producen hormonas: estrógenos y progesterona, necesarias para el funcionamiento y regulación de las características histofisiologicas de tuba uterina, cuerpo y cuello uterino, vagina y genitales externos.
En respuesta a las gonadotrofinas, hormonas liberadas cíclicamente por la hipófisis, en el ovario se producen todos los cambios que llevaran a la producción periódica o cíclica de los ovocitos II, células aptas para la fecundación.
La intensa actividad mitótica iniciada desde el segundo hasta el quinto mes de gestación, produce como resultado la formación de millones de células germinales, alcanzándose un numero de 7x106 células germinales u ovogonias, como número máximo de células; poco tiempo después, gran cantidad de las células formadas sufren un proceso degenerativo o atresia, este proceso es característico del ser humano hasta la menopausia. Por otra parte, éstas células experimentarán dos divisiones meióticas, no completándose la segunda división; dando paso a la formación de ovocitos I o primarios.
Al nacimiento, el ovario de una niña posee más de un millón de folículos primordiales, es decir, una asociación de células somáticas que envuelven la célula germinal en estado dictioteno, que representa la detención del proceso miótico iniciado en esa etapa. En la pubertad, se establece un proceso cíclico de producción de gametos femeninos en el ovario, que se continúa con las etapas iniciadas en período embrio-fetal: diferenciación y crecimiento de los ovocitos primarios y la etapa de maduración o reinicio de la meiosis.

Ovogénesis



Regulación de la ovogénesis

Ciclo menstrual
La capacidad reproductora de una mujer comienza con la primera menstruación (menarca) y culmina con la menopausia, cuando ya no se producen menstruaciones. Durante este periodo, el aparato reproductor cumple el llamado ciclo menstrual, que se caracteriza porque cada 28-30 días, aproximadamente, tiene lugar una hemorragia vaginal —la menstruación— que dura generalmente entre 3 y 7 días. El ciclo se repite todos los meses, y tiene como finalidad madurar los óvulos para que sean fecundados y preparar el útero para recibir a un futuro embrión. Se interrumpe naturalmente durante el embarazo y la lactancia.
El ciclo menstruad está regulado por hormonas gonadotrofinas que se producen en la adenohipófisis, y llegan a través de la sangre al ovario.
1)
a) Debido a la acción de las gonadotrofinas comienzan a crecer varios folículos ováricos y estos secretan estrógenos. El estrógeno estimula la multiplicación de células del endometrio, entonces éste aumenta progresivamente su espesor.
b) Uno de los folículos sigue creciendo mientras que los otros degeneran. Es el denominado folículo de Graaf.
c) El folículo de Graaf se hincha y libera el óvulo. Este proceso se conoce como ovulación, y es el momento en el que puede producirse la fecundación
.
2)
d) El folículo de Graaf ya roto, se transforma en el cuerpo lúteo o amarillo, que comienza a secretar grandes cantidades de progesterona y, en menor cantidad, estrógeno.
La progesterona estimula la formación de un depósito de grasas y de glucógeno, y el incremento de la irrigación sanguínea en el endometrio, por lo que éste aumenta más su espesor
La progesterona también estimula la secreción de sustancias en las células del endometrio para nutrir al óvulo si es fecundado.
e) La hormonas sexuales producidas por el ovario inhiben la secreción de las gonadotrofinas, y el cuerpo lúteo empieza a involucionar
3)
Al involucionar el cuerpo lúteo disminuye la secreción de hormonas sexuales, y por lo tanto no hay acción inhibitoria sobre la adenohipófisis.
Si no hubo fecundación, disminuye la cantidad de progesterona y entonces los vasos sanguíneos endometriales interrumpen el flujo sanguíneo. De esta manera, parte del tejido muere y, junto con pequeñas cantidades de sangre, se expulsa al exterior —por contracciones uterinas— a través de la vagina (menstruación).
La adenohipófisis comienza nuevamente a liberar gonadotrofinas y se reinicia el ciclo menstrual.






Fecundación y embarazo



Es sorprendente que habiendo entre 300 y 400 millones de espermatozoides contenidos en una sola eyaculación, que nadan hábilmente utilizando su cola o flagelo para impulsarse, sólo unos cuantos miles se acercan a la porción superior del útero donde desembocan las trompas de Falopio. De esta cantidad, aproximadamente la mitad tomará el camino equivocado y se dirigirá a la trompa equivocada, ya que el óvulo se encuentra en una sola de las trompas. La otra mitad de los espermatozoides tomará el camino correcto y algunos llegarán a adosarse a la superficie del óvulo. Pero solo uno penetrará el óvulo para formar el huevo o cigota.
A pesar de que un solo espermatozoide es necesario para fecundar al óvulo, estudios realizados demostraron que una cantidad menor de espermatozoides en una eyaculación, o una alteración en la composición normal del semen, son causa de esterilidad en los varones.
La fecundación ocurre generalmente en las trompas de Falopio. y luego de una serie de divisiones celulares y otros procesos el huevo se transforma en embrión. Ocho días después de la fecundación, se implanta en el endometrio del útero. El período de gestación o embarazo transcurre desde la fecundación hasta el nacimiento del nuevo ser y dura aproximadamente 266 días, es decir, nueve meses.




Embriología y desarrollo

La embriología estudia el proceso de transformación de una célula huevo o cigota en un nuevo individuo. Este proceso se puede dividir en cuatro etapas, durante las cuales se produce el desarrollo y el crecimiento del embrión.

1. Etapa de segmentación. La segmentación consiste en una serie de divisiones mitóticas de la célula huevo, y como resultado de estas divisiones se forma un embrión de muchas células llamadas blastómeros.
2. Etapa de morfogénesis. La morfogénesis es un proceso durante el cual se producen cambios de forma en el embrión.Los movimientos morfogenéticos reciben en su conjunto el nombre de gastrulación. Los cambios producidos originarán los futuros tejidos y órganos del embrión.
Las tres capas celulares que se forman durante la gastrulación reciben el nombre de hojas embrionarias:
ü Ectodermo (capa externa). A partir de esta capa surgirán, por ejemplo, la piel, las uñas, el pelo y e] sistema nervioso.
ü Mesodermo (capa media). Dará origen a los músculos, la sangre, los ríñones, etcétera.
ü Endodermo (capa interna). De esta capa se forman el páncreas, el hígado, los epitelios internos, etcétera.

3. Etapa de diferenciación. Durante la diferenciación, cada blastómero adopta la estructura y función que tendrá en el estado adulto. Así, surgen células especializadas; por ejemplo los glóbulos rojos, que tendrán a cargo el transporte de oxígeno, comienzan a sintetizar hemoglobina. Las células se agrupan y organizan, constituyendo tejidos. Distintos tejidos se integran y forman órganos; los
órganos se asocian funcionalmente en sistemas de órganos.

4. Etapa de crecimiento, Cuando las estructuras se han formado, es decir que ha culminado la morfogénesis y la diferenciación, el organismo comienza a crecer. El crecimiento consiste en el aumento del número o del tamaño de las células de todo el organismo o de alguna de sus partes.
Al mismo tiempo que se desarrolla el embrión, lo hacen también los llamados anexos embrionarios que protegen al nuevo individuo y participan en su nutrición.






Desarrollo embrionario humano





El parto


Una vez que se ha completado el desarrollo embrionario, el embarazo llega a su fin y el feto es expulsado al exterior: es lo que se conoce como parto o nacimiento. A veces, esto sucede entre los últimos dos meses de gestación y entonces se trata de un parto prematuro.Un análisis estadístico determinó que el 11% de los partos prematuros son causados por la adicción de las madres al tabaco. Además, cuando la madre fuma más de un paquete diario, la mortalidad prenatal aumenta un 35%. Por otra parte, dos de cada tres niños de madres fumadoras tienen bajo peso al nacer.
Normalmente, el parto se desencadena por la acción de hormonas, y se producen intensas contracciones de las paredes del útero (momento conocido como trabajo de parto). Luego, se tiene lugar la expulsión del bebé:
1. Las contracciones uterinas hacen descender al feto hasta el cuello del útero, que comienza a dilatarse para dejarlo pasar, y que junto con la vagina va a formar el canal de parto. Se rompe la bolsa amniótica y se pierde el líquido amniótico, que lubrica y desinfecta el canal de parto. La duración de esta etapa es variable; en una mujer primeriza -que va a dar a luz por primera vez— puede ser por ejemplo de 12 horas.
2. Una vez que el feto atraviesa el canal de parto, la madre acompaña las contracciones con pujos y se produce el nacimiento. Se corta el cordón umbilical y su cicatrización formará el ombligo del recién nacido.
3. Entre 10 y 15 minutos después del nacimiento, la placenta y los anexos embrionarios son eliminados al exterior mediante contracciones. El útero se contrae para que sus vasos sanguíneos se cierren y no se produzca una hemorragia. Este momento se conoce como alumbramiento.

Cuando el nacimiento no se produce naturalmente, muchas veces se recurre a una intervención quirúrgica llamada cesárea. Consiste en practicar un corte en la pared abdominal y en el útero de la madre, y así se extrae de la placenta al bebé

Determinación genética del sexo



Principales métodos anticonceptivos – preservativos y profilácticos

BARRERAS DEFENSIVAS DEL ORGANISMO

DEFENSAS DEL ORGANISMO
Salud y enfermedad
Según la Organización Mundialla Salud (OMS), es “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o de enfermedad
Por lo tanto, el hecho de que estemos sanos depende de muchos factores, entre ellos el cuidado que pongamos en nuestra alimentación, en recreación y en la relación con los demás.
Por otro lado, enfermedad es cualquier alteración de la salud de un individuo. Salud y enfermedad son, entonces, estados fluctuantes, en constante cambio, que aparecen en forma alternada. Ambos estados dependen de la satisfacción de necesidades biológicas, psicológicas y sociales y de la capacidad de adaptación del individuo a las tensiones internas y externas que le afectan en cualquier momento de su vida.
El organismo logra adaptarse, mantiene su estado de
salud. De lo contrario, sobreviene la enfermedad.
El ser humano y la enfermedad
Desde tiempos prehistóricos, el hombre ha usado distintos remedios para el tratamiento de los enfermos. Se imaginan qué entendía
el hombre prehistórico por enfermedad?
Sin duda, su intuición de lo que es un “organismo alterado” le permitió conocer y utilizar los medios más adecuados para recuperar su salud. Así, el surgimiento de una enfermedad solía atribuirse a tres causas:
el ingreso de un cuerpo extraño a través de la piel, sea éste una flecha, una piedra u otro elemento; la pérdida del alma; la acción de espíritus hostiles.Teniendo en cuenta estas concepciones y creencias, no debe extrañarnos que el médico de la tribu fuera una mezcla de curandero y hechicero.
La mayor parte de los pueblos antiguos usaron los mismos remedios, a pesar de no estar en contacto entre ellos. ¿Cómo es posible? En la actualidad se postula que el hombre, al igual que los animales, cuando está enfermo busca en la naturaleza aquello que puede aliviarlo de sus dolencias. Este instinto primitivo es el vínculo que liga al hombre con la naturaleza: al formar parte de ella, busca en su entorno los agentes más adecuados para recuperar su equilibrio. Es así como de distintos pueblos antiguos hemos heredado verdaderos tratados sobre el cuidado de diferentes enfermedades.
Barreras de defensa
En los seres vivos también existen barreras de defensa, que tienen por función “eliminar al adversario” antes que éste invada “el territorio”.
Las defensas biológicas tratan de impedir la entrada y el desarrollo de agentes patógenos en el organismo; cuando su accionar no resulta del todo efectivo, el microorganismo o el virus se instala y produce enfermedades.
El conjunto de mecanismos que permiten al hombre y a los animales reconocer las sustancias extrañas, neutralizarlas y eliminar- las se conoce como inmunidad.
El término inmune deriva del latín immunis, que significa exento de cargos o libre de cualquier cosa. ¿De qué forma relacionan el origen de esta palabra con los mecanismos de defensa de nuestro cuerpo?
El sistema inmune o inmunológico no está constituido por órganos propios. En realidad, distintas células, tejidos y órganos que forman otros sistemas —como la piel, el estómago o los ganglios linfáticos—, sustancias producidas por ellos, cumplen la misión de defensa.
En el ser humano existen tres categorías de barreras defensivas, primarias, secundarias o terciarias, según el momento en que actúan.
Las defensas primarias y secundarias detienen o minimizan la acción de cualquier tipo de agente patógeno, y por eso constituyen una defensa no específica.
• Las defensas terciarias elaboran una respuesta determinada para cada agente patógeno, es decir que son defensas específicas. Su acción es efectiva, intensa y duradera, por lo que la persona queda protegida por un tiempo.
Barreras primarias
Toda la superficie del cuerpo se halla cubierta de piel, por lo que constituye la primera barrera que debe atravesar un microorganismo para ingresar a nuestro organismo. Por eso es necesario mantenerla limpia e intacta: las lastimaduras, los cortes y las raspaduras favorecen la entrada de los agentes patógenos y entonces éstos pueden alcanzar tejidos subcutáneos.
La piel, además de ser una barrera física, tiene glándulas sudoríparas que secretan sudor, sustancia con un pH ligeramente ácido, capaz de impedir la supervivencia de muchas especies microbianas. También tiene glándulas sebáceas, que secretan ácidos grasos que inhiben el desarrollo de ciertas bacterias.
La piel es seca debido a la presencia de una proteína llamada queratina. En cambio, en los orificios corporales como la boca, las fosas nasales, los orificios urogenitales o el ano, la piel no está queratinizada, cambia de aspecto y recibe el nombre de mucosa. Las células de las mucosas secretan mucus y por eso este tejido es húmedo. El mucus tiene la propiedad de fijar e inmovilizar a muchos microorganismos, impidiendo que éstos penetren en las capas de tejido más profundos. Algunas células mucosas, como las del tracto respiratorio, poseen cilias que al moverse sincronizadamente expulsan el mucus con microorganismos y partículas de polvo hacia el exterior.
En el sistema digestivo, varias sustancias constituyen verdaderas barreras defensivas, como las enzimas de la saliva, el bajo pH de los jugos estomacales, la bilis y las enzimas de los jugos intestinales. Estas sustancias pueden destruir a casi todos los microorganismos y los virus que llegan al sistema digestivo, aunque hay algunos capaces de sobrevivir a estas barreras: son los enterovirus, las enterobacterias y los enteroparásitos, que provocan distintas infecciones intestinales.


Barreras secundarias
¿Qué ocurre si las barreras primarias no logran frenar la entrada de los microorganismos patógenos? Éstos penetran en un tejido subcutáneo, se adhieren a él y comienzan a desarrollarse para colonizarlo: se ha desencadenado la infección.
La infección es el aumento de la cantidad de microorganismos en el organismo; no es sinónimo de enfermedad, ya que no siempre provoca daños. A veces, la infección se inicia en determinadas células o tejidos y permanece localizada, pero en otros casos, el microorganismo se distribuye, a través de la sangre, a otras partes del cuerpo y la infección se expande. Una vez comenzada la infección, se pone en marcha un segundo mecanismo de defensa: la fagocitosis.
La fagocitosis es un proceso que llevan a cabo ciertos glóbulos blancos o leucocitos: los polimorfonucleares, principalmente los neutrófilos, y los monocitos. En los tejidos existen células con características y propiedades similares a los monocitos sanguíneos, que genéricamente se denominan macrófagos.
La fagocitosis consiste en envolver al agente patógeno y destruirlo mediante la producción de enzimas. Para llevar a cabo esta tarea, las células poseen una serie de propiedades que les permite acudir hasta la zona donde se encuentra la infección y destruir a distintos microorganismos:

Barreras terciarias
Algunas estructuras que constituyen a los microbios, o toxinas que éstos producen, y también algunas sustancias liberadas durante la fagocitosis, ponen en marcha los mecanismos de defensa de nivel terciario o específica por parte de los linfocitos, es decir la respuesta inmune o inmunológica.
Una molécula que provoca una respuesta inmune se llama antígeno. En general, puede funcionar como antígeno cualquier sustancia que el organismo no reconoce como propia, pero hay algunos compuestos más antigénicos que otros: es el caso de las proteínas de la cápside viral, o los lípidos de la cápsula bacteriana.
Los linfocitos T actúan directamente sobre el agente patógeno para destruirlo. En cambio, cuando los linfocitos B detectan la presencia de un antígeno, elaboran un tipo especial de proteínas, conocidas como anticuerpos. Los anticuerpos son específicos para cada antígeno; por ejemplo, si en el cuerpo entra un determinado virus, los anticuerpos que se forman sólo neutralizan a ese virus y no a otro.
Cuando los anticuerpos se unen a los antígenos provocan que los microorganismos invasores o las sustancias extrañas pierdan su toxicidad para el organismo.
La respuesta inmune tiene tres características fundamentales:
• Es específica: para un antígeno determinado se desencadena una respuesta determinada (para cada antígeno, un tipo de anticuerpo).
• Tiene memoria: los linfocitos fabrican anticuerpos con mayor rapidez y en mayor cantidad contra antígenos que ya conocen.
• Es moderada y sostenida: existen mecanismos capaces de regular la producción, concentración y persistencia de los anticuerpos en el organismo.
Las personas inmunodeficientes tienen disminuida la capacidad de producir anticuerpos. La deficiencia puede ser hereditaria o adquirida. Entre las inmunodeficiencias hereditarias se encuentran la enfermedad de Bruton, que se manifiesta en los varones debido a una alteración del cromosoma X. Entre las inmunodeficiencias adquiridas, la que más preocupa en este momento es el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).



INMUNIDAD
Respuesta Inmune
El término inmunidad deriva de la palabra latina irimunitas, que significa “estar libre de cargo”, “libre de enfermedad”. Desde el punto de vista médico, inmunidad es la capacidad de resistencia que posee el organismo gracias a la producción de anticuerpos.
La inmunidad se puede adquirir mediante mecanismos naturales o artificiales. En ambos casos, puede ser pasiva o activa.
Antígeno y anticuerpo
El antígeno es cualquier molécula capaz de inducir la producción de anticuerpos específicos y la activación de linfocitos T, también precisos.
Se entiende como antígeno (Ag) cualquier molécula que puede ser reconocida específicamente por cada uno de los componentes del sistema inmunológico. En un sentido más estricto, el antígeno es cualquier molécula capaz de inducir la producción de anticuerpos específicos y la activación de linfocitos T, también precisos.
Los anticuerpos (Ac), también conocidos como inmunoglobulinas, son un grupo de moléculas séricas que producen los linfocitos B.
Factores que causan enfermedades
Las causas de las enfermedades sólo empezaron a dilucidarse a fines del siglo XIX, gracias al aporte del eminente científico Louis Pasteur. Sus observaciones con el microscopio le permitieron detectar que las muestras de vino avinagrado contenían microorganismos. En consecuencia, con su descubrimiento, Pasteur pensó que si los microorganismos eran capaces de producir esos efectos en el vino, podrían también provocar enfermedades en los animales y en los seres humanos.
Con investigaciones posteriores, pudo establecer con. claridad que las enfermedades infectocontagiosas eran producidas por microbios.
Los distintos factores que provocan enfermedades se denominan agentes patógenos, agentes etiológicos o noxas, y pueden ser biológicos (como en A: virus de la gripe y B, tenia o “lombriz solitaria”), físicos, químicos (como en C: veneno de serpiente), psíquicos, sociales (como en D: falta de trabajo) o culturales.
El examen de las noxas resulta más complejo en las enfermedades parasitarias, pues está involucrado el ciclo de vida del parásito (como en la teniasis o en la anquilostomiasis).





Vacunas y sueros
Vacunas: es un preparado de antígenos procedentes de microorganismos patógenos los que no pueden infectar. Se utilizan microbios muertos de cepas virulentas o vivos de cepas atenuadas, cuya finalidad es la creación de anticuerpos que reconozcan y ataquen a la infección y, por lo tanto, produzcan la inmunidad del organismo inoculado. En este proceso está involucrada la célula memoria (linfocito B) que "reconoce" el antígeno del patógeno.
Las vacunas se preparan con agentes patógenos muertos o que tienen sus propiedades patógenas disminuidas, o con las toxinas que ellos producen. Por eso, las vacunas funcionan como antígenos y. administrarlas, desencadenan una respuesta inmunológica, generalmente en menos de un mes. Como se introducen cantidades muy pequeñas, no se llega a producir enfermedad, pero la persona queda inmunizada. Entonces, las próximas veces que la persona vacunada esté en contacto con el antígeno, su cuerpo reaccionará produciendo anticuerpos rápidamente y en gran cantidad, evitando que se enferme.
Para lograr la inmunización contra ciertos agentes patógenos, se aplica una sola dosis de vacuna y la inmunidad dura toda la vida; pero en la mayoría de los casos es necesario administrar varias dosis o refuerzos periódicos de vacuna. Las vacunas son preparados que se utilizan para prevenir el desarrollo y la propagación de enfermedades infectocontagiosas. Gracias a ellas, la poliomielitis y la viruela, por ejemplo, han sido prácticamente eliminadas del planeta.
Suero: Se emplean numerosos tipos de sueros para tratar infecciones, se hacen inmunizando a animales (caballo por ejemplo) contra un determinado patógeno, retirando su sangre inmunizada (contiene anticuerpos), purificándola e inyectándola en seres humanos. Aunque sueros y vacunas son productos biológicos, son elementos distintos.

Material del docente ERNESTO G. SCIARINI

Guía alimentacion saludable

M.S.P. GUÍA ALIMENTACIÓN SALUDABLE